minuciosas. Se debe incidir, sólo en las áreas que presentan pigmentos y los aclarados deben ser muy meticulosos. De haberse realizado la limpieza con compuestos ácidos se hubiesen provocado áreas de decoloración; en el caso de utilizar disolventes las pinturas se hubiesen diluido facilitando la penetración de las mismas en los poros cónicos del soporte, cualquiera de las dos alternativas hubiesen rendido un resultado lesivo para el edificio catalogado.
En los dos procesos anteriores se han retirado las pinturas superficiales y gran parte de las sombras profundas al permitir al soporte "transpirar" y expulsar los pigmentos profundos. A medida que se limita, acota y disminuye la cantidad de pintura visible las tareas de limpieza son más