La diversidad de materiales presentes en estos soportes y la combinación entre ellos en distintas proporciones hace que su limpieza sea una tarea muy laboriosa
La rugosidad de los elementos, con recobecos y salientes hace que las pinturas de las pintadas penetren en el interior de las piedras dificultando su limpieza. No se deben utilizar disolventes que licúan las pinturas y hacen que penetren más, ni métodos físicos agresivos como chorreados de arena ni agua a grandes presiones ya que ante la distinta dureza de los materiales que componen los soportes podrían provocar su deterioro irreversible. Una vez retiradas las pintadas utilizando métodos adecuados lo aconsejable es proceder a su protección antipintada que facilitará las limpiezas posteriores y preservará los paramentos de la acción de los contaminantes atmosféricos.